Este es el tratamiento facial más completo. Incluye desmaquillado, exfoliación, aplicación de vapor u ozono para ablandar los poros, extracción manual profesional de comedones (puntos negros) y pústulas. Posteriormente, se aplica alta frecuencia para oxigenar y descongestionar la piel, y una mascarilla calmante o reguladora.
El proceso dura aproximadamente 75 minutos y es fundamental para permitir una mejor absorción de cualquier producto posterior.
El principal beneficio es la oxigenación celular, que previene el envejecimiento prematuro y el desarrollo de infecciones.