El masaje mixto está diseñado para cubrir las necesidades más comunes: la relajación general y el tratamiento de nudos específicos. Se inicia con un masaje de relajación (movimientos suaves y largos) para calentar y preparar la musculatura de todo el cuerpo. Una vez relajado, el terapeuta se enfoca intensamente en las áreas problemáticas identificadas (generalmente cuello, hombros y lumbares), aplicando técnicas de masaje descontracturante para liberar los puntos gatillo.
La sesión dura aproximadamente 75 minutos, lo que permite suficiente tiempo para ambos enfoques. Es la opción ideal para quienes buscan un equilibrio entre bienestar y terapia localizada.
El principal beneficio es el **tratamiento integral**, donde se aborda tanto la tensión física profunda como el estrés mental asociado, maximizando la sensación de bienestar.
Estos resultados contribuyen a una recuperación física y mental completa en una sola sesión.