Este masaje se caracteriza por ser intensivo y aplicar maniobras de alta presión, velocidad y fricción (nudillos, palmas, codos) en las áreas con mayor concentración de grasa y celulitis (cintura, abdomen, caderas, muslos). Estas técnicas generan calor interno, facilitando la movilización y disgregación de los depósitos de grasa (adipocitos), que luego son eliminados por el sistema linfático. A menudo se complementa con la aplicación de geles termogénicos o vendas frías.
La sesión dura aproximadamente 45 a 60 minutos por área. Se recomienda combinar con drenaje linfático y ejercicio para optimizar los resultados.
El principal beneficio es el modelado de la silueta y la reducción de volumen en zonas específicas, mejorando la estética corporal.
Estos resultados promueven un contorno corporal más definido y una mayor sensación de ligereza.